El Tri en Durango... ¡Mamá, prende la grabadora!

Durango ESD. ¡Ésas son rolas, no chin...! gritaba eufórico Héctor, un joven de 14 años que no dudó en externar a cada segundo su fascinación por El Tri y los “himnos” interpretados por la legendaria banda. Su garganta parecía desgarrarse mientras coreaba a todo pulmón todos y cada uno de los éxitos de Alex Lora. Así como Héctor, cientos de jóvenes se dieron cita en uno de los eventos más esperados de esta Feria Nacional; sin embargo, fueron los más “oldies” quienes abarrotaron el lugar. Las características y calibre de la banda le han permitido forjar un impresionante séquito de seguidores que abarcan todas las edades y géneros habidos y por haber.

Veneno puro en el escenario.
El recinto lució repleto desde mucho tiempo antes de que apareciera Alex Lora, y como es costumbre una agrupación local se encargaría de abrir el tan esperado concierto; del mismo modo, otra fiel y cruel tradición es bombardear a la banda abridora con rechiflas y gritos despectivos que les recuerdan el apuro de la audiencia por escuchar a la agrupación estelar. Era imposible dejar de sentir lástima por los pobres que abrirían el concierto a una banda del calibre del Tri. Llegado el momento, el público se disponía a comenzar con la tradicional “carrilla” pero una impresionante descarga de guitarra y buen rock apagaron cualquier intento de agresión. Nadie se esperaba semejante calidad interpretativa en una banda local; el grupo Veneno sorprendió a propios y extraños durante su intervención y logró demostrar los niveles alcanzados por algunos exponentes del rock en Durango.

Explota la Feria.
Sería imposible describir la euforia que encendió al Centro de Espectáculos al momento que se anunció la llegada de El Tri; la ovación se escuchó hasta los rincones más alejados del estacionamiento. Los primeros acordes despertaron la euforia de todos los presentes; en un segundo todos estaban silbando la reconocida tonada de Virgen Morena, una de las rolas más conocidads de la banda. Con la personalidad que lo caracteriza, Alex Lora incitó a la muchedumbre a gritar con… muchos productos de gallina, orden que se acató de inmediato y sin dudar. Definitivamente éste será un concierto que los roqueros duranguenses recordarán durante mucho tiempo; la perfecta comunión lograda entre el artista y el público fue única.

El apagón.
El ambiente se encontraba en lo más alto cuando de pronto un súbito apagón agarró por sorpresa a todos los ahí presentes, incluido el furioso Alex que adaptó una de sus canciones para mandar saludos a la progenitora de los técnicos del sonido; el coro fue bien aceptado por la multitud y así cientos de voces se unieron al cordial saludo. El percance fue rapidamente olvidado y todo marchó con normalidad, bueno, con la locura habitual que caracteriza a una presentaciòn de El Tri. La energía se mantuvo constante durante las casi dos horas de espectáculo y durante todo ese tiempo Alex no se cansó de mandar saludos a la “República de Los Alacranes” y a toda la “banda” de Durango.