Fue un 19 de noviembre cuando empezaba a
amanecer,
se escuchó un fuerte estallido que hizo la tierra
estremecer.
Una explosión de gas hizo cimbrar el norte de la
ciudad.
Miles
de niños y familias se quedaron sin hogar.
Algunos apenas se iban yendo a trabajar.
Otros todavía estaban durmiendo y no sintieron nada
y sin deberla ni temerla dejaron de existir.
Es que cuando a uno le toca, le toca, qué le vamos
a hacer?
Todos
los cuerpos calcinados imposibles de reconocer,
todas las casas derribadas las tuvieron que demoler.
De nuestra mente ese día nunca se va a poder borrar
cuando una fuerte explosión de gas hizo cimbrar el
norte de la ciudad.
Ahora
quieren convertir en parque ese lugar,
ya que esta ahogado el niño ahora el pozo quieren
tapar,
mejor que indemnicen a los que se quedaron sin hogar,
y que intensifiquen las medidas de seguridad.
Fue
el 19 de noviembre...
Hermanos,
debemos darle gracias a Dios por poder vivir un dia mas,
pues nadie de nosotros sabe como ni cuando ni donde le va
a tocar.
Puedes morir de un accidente, o en cualquier bar,
o puede que esta noche te acuestes y nunca vuelvas a despertar.
Puede ser que esta noche te duermas y nunca vuelvas a despertar.